martes, 26 de marzo de 2013

Pau cap 4

- Pero bueno , mira que joya se a estraviado del camino- dijo el chico con una sonrisa.
Me giré y le miré con los ojos entrecerrados.
-¿Quiere algo la señorita?-dijo el chico
-Mmm dejame pensar, creo que no gracias- dije y seguí mi camino.
- Ey, ey, ey, señorita no puede dejar a un caballero abandonado a su suerte- me dijo agarrandome del brazo y dandome la vuelta- si señor, que bella muchachita.
- Muy bien ya se lo que quieres- dije acercandome más a su cara.
- Si ya lo sabes?- dijo con una sonrisa, me agarró del otro brazo fuertemente y me miró fijamente. Cerré los ojos y el hizo lo mismo, abrí el ojo derecho y me í cuenta de que estaba apunto de besarme , había aflojado la fuerza de las manos y eso me permitió moverme. Le empuje y salí corriendo, pero el abrigo me impidió ir más lejos , me agarró de el y me atrajo asi mismo  sujetandome de la barbilla.
-Muy lista , si , pero no lo suficiente.- dijo bajando la mano hacia el estomago.
- ¿Y tú , crees que soy una cervatilla?
- Acaso no lo eres?
Solté una carcajada y le dí un cabezazo, seguido de un codazo en las costillas  luego medí la vuelta y le pegué una patada en la cara.
-K.O  ;D- dije con una sonrisa.
-¡Serás bastarda!- dijo otro chico que había salido de otro callejón- ¡Como te atreves a pegarle a mi hermano!
-En otras palabras, eres el hermano del pevertido ¿no? ¬¬
- ¿Que dices?!! No te atrevas a insultar a mi hermano- dijo corriendo hacia a mi con una barra metálica. Me aparté hacia la derecha y el intentó batearme la cabeza, me agaché y le hice la zancadilla. El chico cayó el sueloy la barra de metal se desprendió de sus dedos. La cogí y la posé sobre su pecho.
-¿Que te parece?
- Que no cuidas tus espaldas.
Me di la vuelta y vi un hombre- Gorila de unos 2 metros.
- Mierda!-dije lo empuje con la barra e hizo efecto se echó... un paso hacia atras vV. Suspiré y me dí la vuelta para pegarle  con la barra. El chico se quedó en el suelo incosciente. El gorila me cogió por las espaldas , me levantó y me tiró fuertemente al suelo. Grité del dolor , pero enseguida me levanté , me puse en posición de ataque mirando al gorila que hizo lo mismo , se rió por lo bajo y se dirigió hacia mi. Divisé la barra de metal no muy lejos de mi. Me aparté agachada y me dirigí corriendo hacia la barra, la cogí le di con toda ella en la cabeza. El gorila se quedó de rodillas , le volvía a dar y una y otra vez en la cabeza y la espalda. Hasta que también se quedó incosciente.
-¡Ahí está!- dijo una voz
Levanté la mirada del chico que estaba desmayado y lleno de sangre, ví a Ann , a mi hermano , a la banda y a Bruno, todos con los ojos muy abiertos.  Los miré con los ojos muy abiertos ,retrocediendo y negando a la vez. No me podía creer que lo hubieran visto.
- Veo que usaste bien lo que aprendiste- me sonrió Ann se acercó al gorila y lo pinchó con un palo para ver si estaba muerto, pero entonces gruño y Ann le pegó un puñetazo.- Duerme.
- Se supone que no es así como deverías reaccionar.- le dije mirandola enfadada.
- Me ha gruñido se iba a lenvantar.
- ¡No me refiero a eso!
- Pau...
- Callate!- le grité y entonces miré de donde había venido la voz, era mi hermano. Se acercaba con una mano hacia mi  vacilante.  Lo miré estaba apunto de llorar , el me lo veía en la cara. Entonces noté un algo frío en mi cabeza y ví como  mi hermano abría tanto los ojos que creía que se le ivan a salir de las cuencas.
-Como te cuende, Paula- dijo una voz femenina.
Me habían colocado un arma en la cabeza. Tragé saliva, sabía quien era  y no me sorprendía aquel era el trato.
-¿Conseguiste lo que te dije?- le pregunté
- Así es.  Toma - me dijo entregandome un saquito.
- Gracias has cumplido e trato antes de lo previsto.
-¿La conoces?- dijo Ann anonadado.
- Si , es nuestra Tía Selene- dijo Hugo inexpresivo.
- Hola sobrino,- dijo la mujer con un saludo- Emmm tu trato Paula
- ¿Y si me niego?
- Te mato.
Bruno dió un paso adelante con los puños muy apretados. Ann se quedó de piedra y Hugo se le venía el mundo abajo. Entonces rugió un trueno en el cielo.Aprobeché el despiste de mi tía por mirar el cielo y le intenté arrebatarle la pistola. Conseguido la tire al suelo y le apunté con el arma. Me temblaban las manos al apuntarla. Ella se rió con su sonrisa tan carasteristica suya de marimacho. Entonces escuchamos un motor, una furgoneta blanca se acercó y se paró delante de nosotros. Escuché un maullido nostalgico. Me paré en seco y miré hacia el veiculo de él bajo Raquel con Will en brazos. Mi tía me miró y sonreí la miré dudativa. Después de aquello no recuerdo nado todo se volvió oscuro.